Lars Berglund, uno de los investigadores que lleva adelante el proyecto agrego enzimas a la pulpa del papel estándar para así poder obtener partículas más delgadas (cerca de una milésima del tamaño original).
Este proceso se termino de completar filtrando la mezcla cuyo resultado fue un gel que fue expandido en una prensa en donde se crearon láminas de nanopapel.
De esta manera las fibras se pueden mantener unidas, formando redes resistentes como en su estado natural.

La estructura del nanopapel es muy parecida a la del Kevlar, pero a diferencia del material del que están elaborados los chalecos antibalas, el nanopapel se puede elaborar a partir de materiales renovables a temperaturas y presiones relativamente bajas.

La nanotecnología es un campo de las ciencias aplicadas dedicado al control y manipulación de la materia a una escala menor que un micrómetro, es decir, a nivel de átomos y moléculas (nanomateriales). Lo más habitual es que tal manipulación se produzca en un rango de entre uno y cien nanómetros.

Nano– es un prefijo griego que indica una medida, no un objeto, de manera que la nanotecnología se caracteriza por ser un campo esencialmente multidisciplinar, y cohesionado exclusivamente por la escala de la materia con la que trabaja.